Q.D.: 30 de marzo de 2018

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Q.D.: 18 de marzo de 2018

Una gran semana con un final muy apetecible, es curioso como con abrir los ojos y mirar delante de ti, más allá de las fachadas, hace que encuentres a personas bonitas de conocer.

Cuando no esperaba cambios en mí vida ni en mi entorno se produjo uno, y acabó siendo muy favorable para mi, aunque en un primer momento sentí morriña por tener que asumir este nuevo cambio. Pero la vida no para de sorprenderme, sólo tuve que abrir los ojos y recibirla con la mejor predisposición para encontrar a una chica qué, no dudo que, será una gran amiga, porque son de esas personas que se preocupan por lo demás y entiende que los amigos de verdad son la familia que nosotros elegimos para hacer nuestro camino en esta vida que nos ha tocado vivir. Y no sólo ha entrado como un soplo de aire fresco en mi vida, sino que además ha compartido conmigo a algunas de sus amistades, y a las que ya he tratado han resultado ser gente afín, y buena gente, cosa que resulta difícil encontrar en estos tiempos.

Es realmente increíble que en unos pocos días puedas sentirte tan cómoda y a gusto con una persona. Y eso me ha pasado a mi este finde, el viernes me han presentado a un chico y hoy domingo me siento como si le conociera de tiempo y eso me ha hecho sentirme cómoda, cuidada, mimada y satisfecha en sus brazos. Estas son sensaciones que quiero seguir experimentando con él durante mucho tiempo. Escribió de mi esto, y quien lo conocía bien le pregunto que si había alguien en su vida, por lo que asumo la importancia de lo escrito para mi:

“No eres Google… pero tienes todo lo que yo busco..(junto al dibujo de una rosa roja, que sabe lo mucho que significa para mi)”

rosa-roja-extra-70-cm.jpgSin duda, me dejaré cuidar, mimar, acurrucar, regalar, tocar, besar y amar por él.

En medio de esta historia, como poco deliciosa para mi, he estado de nuevo en una manifestación. Durante años llegué a creer qué, tendría que renunciar a hacer oposición y resistencia de forma activa en la calle, y no sólo en las redes sociales. Siempre, y desde que tengo uso de razón he sido y continuo siendo, activista de derechos humanos, y activista pro-Sáhara, y nunca me he echado atrás a la hora de echarme a la calle por alguna lucha que considerara justa, y por años perdí la esperanza de seguir alimentando esa parte de mi, pero si uno quiere desde luego que se puede superar obstáculos, y debo dar gracias por no haber incluido nunca en mi vocabulario el significado de la palabra “rendirse”.IMAG0321.jpg

Encontré a un republicano con mi bandera española favorita, la republicana, y no me pude resistir el sacarme una foto cobijada bajo su sombra, y desde luego apunté a la foto al portador de la misma, fue un verdadero placer.

 

Retomar las clases y reencontrarme con mis compañeras/os de siempre ha sido genial, a mis niñas las adoro, y nuestros niños son increíblemente buenos con nosotras.

No quiero que se me olvide contaros que me siento bien, relajada, en paz y satisfecha, y que deseo sentirme así muchos más días, será una buena forma de vivir el futuro sin olvidar vivir el presente.

Chicos/as, nos estaremos hablando mientras en mi vida siga habiendo vida.

Q.D.: 9 de marzo de 2018

Día de resaca después de la manifestación del 8 de marzo por el día internacional de la mujer, en Las Palmas de Gran Canaria, y yo estuve allí.

La respuesta de la ciudadanía fue espectacular y multitudinaria; ni en nuestros mejores sueños, aquellos que somos habituales a ella cada año, podíamos imaginar esta multitud de hombres y mujeres de tan dispares edades, ideologías, estilos de vida y de aquellos que por primera vez se manifestaban después de su jubilación o antes de pertenecer oficialmente al mundo de los adultos porque seguían siendo estudiantes de secundaria. Era algo por lo que valía la pena formar parte de este movimiento.

Muchos de nosotros estábamos muy emocionados al ver cuanta juventud, de ambos sexos, por fin se implicaban en algo que nos atañe a todos en todas las sociedades. Y la nota de verdadera emoción la protagonizó una señora que debía estar rondando los noventa años que se había apostado, sentada, en su balcón y ondeando su delantal que había colgado de la barandilla de su balcón y que alternaba con efusivos aplausos a la comitiva.

Inicio de la manifestación en el Parque San Telmo en Las Palmas de Gran Canaria – España – 8M – Más de 10.000 hombres y mujeres de todas las edades con una sola exigencia, “BASTA DE DESIGUALDAD”.

Por donde yo desfilaba, la señora causo tal sensación que paramos la marcha para levantar nuestras miradas hacia ella, dándole la mejor de nuestras ovaciones mientras intentabamos evitar que nos brotaran lágrimas de los ojos en un momento en el que solo se oían comentarios de admiración a la señora, y estando seguros de que si ella hubiera podido habría ido con nosotros abriendo camino para la gran marcha que allí están ocurriendo.

La marcha continuó, y a pesar del nefasto trabajo de la policía local y el concejal responsable de trafico, retirando terrazas y paralizando el trafico por donde concurría una manifestación, organiza y comunicada con mucha antelación, fue un rotundo no al gobierno español.

Cuando llegamos al final, esperamos un buen rato para la lectura del manifiesto, y cuando ya decidimos que nos iríamos, quedamos noqueadas al ver que la gente seguía llegando y que la cola de la manifestación aun no se vislumbraba.

El público se desplazó en transporte público y muchos colectivos de fuera de la capital utilizaron guaguas privadas. Pero como otro ejemplo mas de ineptitud del ayuntamiento, el servicio de guaguas no fue incrementado; y que decir qué, habría estado bien que el ayuntamiento, además de aumentar la frecuencia del servicio, hubiera puesto guaguas gratis pa disposición de los asistentes.

El gobierno central, autonómico y local dirán que eramos menos de cien, los informativos locales dirán que eramos unos pocos miles pero la realidad es que eramos mucho y muchos miles de hombre y mujeres, más de 10.000 hombres y mujeres, que decíamos “BASTA A LA DESIGUALDAD”.

Acabada la manifestación me dirigí a lo que iba a ser toda una experiencia para mi, aunque como me dijo una amiga, “que aquello tenia toda la pinta de convertirse en una historia con una heteropero”, y no se equivocaba, eso si, fue divertido, muy divertido y acabe riéndome con muchísimas ganas; y por un buen rato, nos convertimos en un par de auténticas víboras hablando de hombres. Repetiría sin duda, me encanta reírme.

Al día siguiente, de regreso a casa, tuve la sensación de que el hombre que tenia cerca me encontraba absolutamente deliciosa y se desvive por agradarme hasta conseguir que le diera mi teléfono y la promesa de una cita, algo que considere divertido. Su llamada no se hizo esperar y el reencuentro fue la promesa de futuros encuentros que podrían volver tórrida la atmósfera. Supongo qué como mujer me siento halaga por levantar pasiones y espero que eso siga siendo algo habitual y no solo a cosa del pasado. Aunque este se quedó en un quiero y no puedo.

¿Sabéis?, estoy conociendo a chicos que alardean de tener relaciones sexuales abiertas y sin compromisos, lo que antes llamábamos “amigos con derechos”, pero no estoy demasiado segura que acaben siendo consecuentes con su definición de relación; algunos ya empiezan a mostrarse posesivos conmigo cuando nunca les he dado pie a nada que se le pueda parecer. En fin, ya os contaré más a medida que vayan pasando los días y los acontecimientos.

Chicos/as, nos estaremos hablando mientras en mi vida siga habiendo vida.

Q.D.: 6 de marzo de 2018

Acaba de comenzar la semana y ya es excitante por la sencilla razón de sentirme viva y con unas ganas locas de seguir viviendo, y me refiero a aprovechar cada momento y hacer lo que quiero y con quien quiero. Así que he decidido que si los momentos no me son favorables, ya me encargo yo de hacerlos favorables para mí.

Hasta la semana pasada había sido una racha mala, de dolores y más dolores, de los que mas adelante os contaré porqué, aunque creo que alguna vez os he mencionado algo sobre ellos. En fin, que las sonrisas de esta semana empezaron la pasada y las anteriores.

Como os decía, la semana pasada fue una semana cargada de malestar y dolores, a los que se le sumó los dolores menstruales, que escasa vez aparecen pero cuando lo hacen nadie puede convencerte de qué, el que invento eso de que las mujeres tuviéramos periodo mensual, en lugar de una vez cada nueve meses, fue un tío con muy mala leche y muy poco sexo. Pues como pensé que no era justo, decidí hacerme un regalo, especial para mi, y que su finalidad fuera exclusivamente la de darme placer, y no me lo pensé. Mi aventura empezó por eso tan socorrido de hoy en día,

– “Ok Google”, -y tras su rápida respuesta”.

– Hola Mac, ¿En que búsqueda puedo ayudarte?.

– Joyas anales, – me apresuré a decir -.

De inmediato aparecieron miles de entradas y una de las primeras me llamó la atención, – “Tienda fetichista” -, entré en la web – http://www.tiendafetichista.com -, y me encantó lo que vi, y ni que decir que no me limité a ver solo joyas anales, sino que pasé horas inmersa en ella, viendo, mirando, descubriendo y fantaseando con muchos de los juguetes sexuales que en ella se mostraban. No se si mis dolores disminuyeron pero si os puedo asegurar que se me olvidaron y el deseo de disfrutar se apoderó de mi mente. después de deleitarme con tantos juguetes e imaginando mil maneras de usarlos, pensé unos minutos cual de aquellos juguetes deseaba que estuviera a mi disposición en mi “cajón de juegos”, y me dispuse a hacer eso tan de moda que es, “añadir al carro”, ingresé mis datos, guardé la página en favoritos, y de repente me sentí bien, ya no pensaba en que me dolía pero si en de que manera usaría esos juguetes que en unos días tendría en mi poder.

Y por fin comienza mi semana, y me despierta el cartero con un paquete para mi, que según rezaba en la factura adjunta, se trataban de “utensilios del hogar”, que bien mirado son utensilios básicos para mi hogar. Me apresuré a abrir mi paquete con la mismas ganas e ilusión con la que habría los regalos cuando era pequeña el día de reyes, y me deleité con mis nuevos juguetes, y la mañana se me fue en un suspiro.

Había quedado por la tarde, y se convirtió en una cena agradable en uno de esos sitios que están ubicados en algún lugar olvidado de la mano de dios. Cuando regresé a casa no tenía sueño y encendí mi reader y continué leyendo uno de los libros de la saga de “Los hermanos McCabe” de la escritora Maya Banks, aunque lo cierto que esta es la segunda vez que leo esta saga, porque me he enamorado de los highlanders que protagonizan la saga y de la manera en que lo cuenta Maya Banks. perdí la noción del tiempo y casi había amanecido cuando el sueño me venció, y creo que el despertador sonó cuando acababa de quedarme dormida, lo que me obligó a levantarme de nuevo. Tenía muchas gestiones que hacer y debía hacerlas ese día.

Me levanté en dirección a la cocina, y puse la cafetera, y suerte que es algo que puedo hacer hasta con los ojos cerrados porque así era como los tenia. Después de la ducha parecía empezar a entrar en el mundo de la consciencia y recordé que esa mañana no iba a ser todo hacer gestiones tediosas sin más, sino que tenía una cita para tomar café con alguien, a quien probablemente, acabaría incluyendo en mi circulo de amistades y eso me hizo sonreír.

A media mañana le avisé que ya estaba cerca de dónde habíamos quedado y ¡Zas!, me dio plantón, se había equivocado de día en el que tenía que venir a la capital y se había olvidado de avisarme. Así qué, acabé sola en la terraza desayunando y leyendo el montón de documentos que hasta ese momento había recopilado. Supongo que debería haberme quedado chafada pero estaba demasiado eufórica para algo así.

Siempre que voy a ese sitio sigo el mismo ritual; lo hago caminando por un paseo de varios kilómetros, pero por lo que más me gusta y por lo que llego al hospital encantada de la vida es porque me pongo los auriculares con música de Marc Anthony  y recorro el paseo cantando a pleno pulmón a sabiendas de que canto fatal y que todos los que me encuentro por el camino deben pensar lo mismo, a juzgar por las caras de terror que ponen cuando me miran y eso me hace reír. Los que no deben escucharme son los que hacen como yo y van enchufados a sus auriculares; los vecinos de la zona que sacan a sus perritos a pasear me miran pero les preocupa más sus perritos que yo; y los guardias civiles que hacen guardia en la puerta del cuartel y a los trabajadores de parques y jardines que siempre están en el mismo sitio, son los únicos que ya parecen haberse acostumbrado a los “alaridos de la loca del andador”. Realmente es divertido y me deja de buen humor para el resto del día pase lo que pase.

Regresé a casa tarde y agotada, así que me tumbé en el sofá para continuar leyendo sobre mis highlanders favoritos, y cuando la noche ya no parecía dar más de si, me llama una amiga para informarme de que le había dado mi teléfono y mi foto a su vecino buenorro, y que quizás contactaría conmigo esa misma noche. Y lo hizo, y pasamos horas charlando y averiguando cosas el uno del otro, y descubrimos que teníamos las cosas claras y muchas de ellas en común, y me mostró su lado dominante, y al perecer opinó que era maja, o eso me contó mi amiga. Supongo que acabaremos encontrándonos, ya os dije que es el vecino buenorro de mi amiga y yo suelo ir a su casa. Así dicen qué, “cuando se cierra una puerta se abre una ventana”. Fijaos, yo pensando que mi día acaba habiéndome llevado un plantón de un hombre y fue otro el hombre que acabó haciendo sonreír y desear. Sin duda, es un invento eso las ventanas abiertas, ¿No estáis de acuerdo conmigo?.

Continuo cansada de lo agotador que fue el día anterior y mañana es el día internacional de la mujer, 8 de marzo, bueno, para ser exactos ya es la madrugada del día 8 y a mi mañana me espera un día para recordar, almuerzo en uno de los sitios más emblemáticos de la capital dónde muchísimas mujeres nos reuniremos para pasar el día en nuestra particular huelga con a que parar el mundo en un latido, antes de la manifestación que no estamos dispuestas a dejar de lado. Y acabado todo, la noche promete traerme deseos, anhelos, juegos y placeres prohibidos a los que llevo tiempo esperando.

Aún no ha acabado la semana así que seguiremos hablando de ella…

Chicos/as, nos estaremos hablando mientras en mi vida siga habiendo vida.

Q.D.: 25 de febrero de 2018

Hace unos días sucumbí a la petición de algunas de mis amigas sobre lo de entrar en una página de contactos, y por fin entré. Y estaba convencida de saber lo que me iba a encontrar en ella, pero os juro que lo que allí encontré nada tenía que ver con lo que yo pensaba encontrar.

Darme de alta fue toda una experiencia; Empiezas por descargarte la app, así que abres el Play Store, la buscas y esperas mientras se descarga en tu móvil, entras en ella y ya puedes empezar a formar parte de la comunidad de adultos que pertenecen a alguna página de contactos. Y empezamos a registrarnos, “¿eres chico o chica?”; “¿qué deseas hacer?”, “¿chatear, amigos o tener citas?”; “Correo electrónico”, “nombre” -a estas alturas pensaba que iba a ser un miembro de la página sin nombre- y “fecha de nacimiento”, -tienes que pasar mes a mes para poner tu fecha de nacimiento así qué, como tengas más de 18 años puedes pasarte un buen rato para poderla poner, – es como si quisieran que fueras consciente de la cantidad de años que tienes para que después no seas tan exigente eligiendo y tuvieras que estar agradecida porque le gustas a alguien – ; y por fin te deja crear tu maravillosa cuenta en una pagina de contactos; pero ni creáis que se acaba la historia aquí; de repente te dice que debes abrir tu correo para confirmar tu cuenta; a la vez que te dice que puedes conectar esta fabulosa cuenta a tu Facebook, y claro está, piensas ¿por qué no? y clic que haces.

Ni siquiera has confirmado tu correo, por lo qué, no puedes acceder a la página y nadie puede verte y ¡Zas!, los administradores te envían otro mail que dice: “le gustas a muchos chicos, entra y no los dejes en vilo”; pero ahí no queda la cosa, empiezas a recibir distintos mail de la página, qué si no te has registrado, que si están esperando muchos chicos a los que les gustas, que si no te olvides de lo de antes y que si no has subido tu foto; que esa es otra. Como quieren que subas la foto tal como ellos lo proponen, te ponen un dibujo del busto de una chica y te dicen que te saques una foto así, y lo haces, haces que tu móvil encuadre tu busto para enviar la foto, – mensaje: “estamos confirmando que la foto es tuya” -, pero ¡¿Cómo piensan hacer eso si no me conocen de nada?!, y de repente dice que la foto no es como la de la chica del ejemplo, así que vuelves a hacerte otra encuadrando tu busto como el de la chica del dibujo, y vuelve el mensajito de “estamos comprobando” y te vuelve a decir que “no es como el de la chica” del ejemplo, pruebas otro tanto de veces y otro tanto de las mismas respuesta; decides revisar la imagen del ejemplo pixel a pixel, y, ¡Ahí está!, la chica tiene levantada la mano derecha haciendo un gesto con los dedos índice y corazón en forma de V, y piensas que ahora si, te haces la foto sin olvidarte del gesto de V con la mano derecha levantada y sin olvidar encuadrar el busto, y con un gritito imposible de acallar me digo: “- Si, bien, ahora ya tengo foto para mi perfil y podré ver a todos esos chicos que me están esperando. ¡Guay!”. Y ¡Zas!, mensajito “esta foto no tiene la suficiente luz para que se pueda publicar”, la vuelves a mirar y dices pero si se me ven hasta los poros de la cara. Y a sacar otra foto cambiando de sitio, y otra con la cortina abierta, y otra en la ventana, y otra en la terraza, y ¡Bingo!, esa foto es la que ellos consideran perfecta, y piensas que: “¿Qué mierda de web tendrán para que necesites una foto de estudio para tu perfil?”.

Estoy dentro, bien, por fin voy a ver a todos esos chicos que me han dicho que me esperan para hacerme deliciosa mi estancia en la web; ¡¿Mierda?!, pues no, me ponen un icono de una batería con una maldita rayita roja que me dice que no soy nada popular, “- lo que todas las chicas queremos leer en una página de contacto -“, y la orden de rellenar el perfil sigue saliendo sin parar en la pantalla de mi móvil, y sigues con eso de darte de alta, aunque a estas alturas estás pensando que quieres acabar de darte de alta porque entonces encontrarás algo que diga “darse de baja”; te resignas y continuas para averiguar que más necesitan que incluyas en tu perfil, cosas como: “color de ojos, color de pelo, estatura, peso”; pasas al siguiente apartado en el que tienes que identificar que clase de relación buscas, “foto de partes, chatear, sexo, relaciones sin compromiso, amistad, con hombres, con mujeres, con ambos, heterosexuales, homosexuales, bisexuales …”, y empiezas a entender por qué lo de la foto; deben verte bien porque entras a formar parte del catálogo para ser escogida por tíos que quieren follarte y hasta pueden que te saluden antes de pedirte que vayas al lío con ellos.

¡¿Vaya?!, estoy exhausta de tanto rellenar datos que no se si me han puesto cachonda o me han provocado nauseas. Pero sin duda, entrar ha sido una experiencia de lo más agotador que he hecho en días, así que adelante.

Abro la App y ya soy miembro oficial con foto incluida, y de repente empiezan a saltar notificaciones de chicos a los que les gusto y de otros que han leído mi perfil, incluso antes de acabarlo, y más me gustan, y más que han leído el perfil, y más, y más, …, ¡¿100 likes?! en media hora, y ahora que hago con esos me gustas; un montón de tíos que ponen a mi perfil “me gusta”, y yo sigo sin saber para que sirven esos “me gusta”, si ni siquiera me envían un mensaje; ¡¿250 likes?! media hora más tarde…, empiezo a entender para que sirven o eso creo, estos tíos ponen los “me gusta” en todos los perfiles de mujeres a ver si suena la flauta y alguna les responden y consiguen echar algún polvete; me pregunto si de verdad ven las fotos antes de poner eso de “me gusta”.

¡¿Mensaje?!, levanto la mano haciendo un gesto de victoria y me dispongo a abrirlo, estoy emocionada, “-¿Qué me dirá, como se presentará, será guapo, agradable, simpático?”.

– Hola, ¿que hay?.

– Hola – respondo y pienso que romanticón no parece mucho-.

– Eres muy guapa, me gustas -parece que la cosa va bien-, ¿me mandas una foto?.

¡¿Qué le mande una foto?!, pero ¿qué pasa con la foto de mi perfil con lo que me ha costado sacármela?, ¿esa no se ve?, le pregunto que si no puede ver la foto de mi perfil y me dice.

– Lo que quiero es que me envíes una foto tuya, de tus tetas y de tu coño, mira, ya te mando la de mi polla que está dura y gorda de lo que me pones, es que me tienes muy cachondo, estoy que me corro con ese coñito tan caliente tuyo.

Pero que dice este tío, ¡¿mi coñito?!, ¡¿qué lo tengo cachondo?!, ¡¿qué me manda una foto de su polla dura y gorda?!, pero cuando me piensa decir como se llama, si está soltero o si es uno de esos casados que siempre tienen problemas con su mujer como si por eso las demás mujeres quisiéramos consolarlo por su tan terrible matrimonio; y ahora que le respondo yo a este, que se vaya a la mierda o soy educada y le pregunto su nombre y finjo que no es un cretino que se cree un superfollador. Opto por la segunda opción, pienso que es el primero y que a lo mejor el resto no es igual a este.

– ¿Por qué no me dices como te llamas?.

– Mi nombre de guerra es Manuel.

¡¿Qué!?, ¡¿Su nombre de guerra?!, ¡la madre que lo parió!, ¿es que era obligatorio usar nombre de guerra en esta página?, a mi nadie me ha dicho nada de un nombre de guerra, ¡Oh! pero que pardilla soy, y yo poniendo mi nombre de verdad, pregunto a algunas conocidas que se qué frecuentan estas páginas y me dicen qué, ellas hacen eso, usan sobrenombres como Tata, Calentita 35, y otros nicknames por el estilo; ahora ya no estoy segura de ser yo la pardilla, ¿para qué usan un nickname si ponen en su perfil las fotos de su cara y las fotos de sus zonas íntimas o las envían por privados?. Cada vez entiendo menos de que va esto, y otro mail contándome que mis “likes” suben hasta cotas insospechadas; pero ¿para que demonios sirven esos “likes”? y ¿para que se ponen nombres de guerra junto a las fotos de sus caras, sus penes, sus coños y tetas?. Pero mi interlocutor me sacan de mis cavilaciones.

– Pero como me caes bien te diré que mi nombre de verdad es Orlando, y estoy casado pero tengo problemas con mi mujer, y tú me gustas mucho, dime cuando me vas a invitar a tu casa para comerme ese lindo coñito que tienes, para después follármelo, estás muy rica cariño.

¡¿Cariño?!, ¡¿Follarme mi rico coñito?!, ¡¿Y quiere que le invite a mi casa en lugar de pagarse un hotel?!, ¡Será rata el tío!, ¡¿Y cuando ha descubierto lo cachondo que le pongo si sólo ha visto una foto de mi cara y mis hombros y ni siquiera me ha preguntado mi nombre?!, ¡Vaya!, ya tengo la foto de su polla, cinco fotos de él que deben ser las que envía a todas las mujeres con las que contacta, – me pregunto de quien será la moto con la que se ha sacado la última foto, en fin -, y se que le pongo super mega cachondo porque me lo ha dicho, y eso con la foto de perfil, y es cuando empiezo a entender por qué son tan quisquillosos a la hora de aceptar la foto de tu cara en la que se tiene que notar hasta el último poro de la piel, y pienso qué, al menos mis pestañas que son rubias, – con una foto que provoca tantas calenturas -, deben lucir preciosas.

– Entonces ¿Cuando quedamos?, ¿Cuando me darás la dirección de tu casa para hacer que disfrutes como nunca te han hecho disfrutar?.

¿¡Joder!?, pero ¿Cuando le he dado a entender a este menda que quiero que me haga ver las estrellas y que necesito que hayan fuegos artificiales porque primera vez en mi vida?. Como está la peña. Así que decido pasar al siguiente, han saltado varios mensajes más y abro otro chat; y chicas/os, más de lo mismo, y una vez, y otra vez, y otra vez, y muchas veces más, hasta que decido dejarlo por hoy y probar mañana. Y mañana hay más de lo mismo…, sólo encuentro un par de tíos que parecen “normales” y con los que hasta te puedes pasar un rato divertido charlando, y mientras hablo con ellos empiezo a creer que estos hombres se han equivocado de página.

Es mi segundo día y decido salir de esta página y preguntarle a una de mis amigas cuales son las paginas de contactos de lesbianas y de lgtbi en la que se que también hay heteros, mi amiga me cuanta cuales son y me asegura que hay buen rollito, y visto lo visto en las páginas de contactos heteros, no lo dudo ni por un segundo. Así que decido que mis próximas páginas serán esas porque a mi en las de contactos entre heteros ya no me pillan más.

Os podéis creer que sigo recibiendo correos de los administradores de la página recordándome que hay muchos chicos a los que les gusto y me “invitan” a “entrar” de nuevo para encontrar al hombre de mi vida. Aún no se por qué los administradores de la página piensan que me interesa entrar de nuevo en su página y que necesito saber que hay hombres en su “fantástica” página de contactos a los que les gustaría chatear conmigo, ¿Sabrán que me he dado de baja?.

Chicos/as, nos estaremos hablando mientras en mi vida siga habiendo vida.

Pues vuelve a la cama y fóllame.

La luz del sol entraba por la ventana, por un instante no fui consciente de que ese era el último día del año. Abrí los ojos mientras los rayos del sol me provocan una inmensa sensación de calidez mientras continuaba abrazada a los almohadones en los que cada noche me acurrucaba.

Imbuida por esa cálida seguridad, decidí que este sería un día muy relajado, un día del que disfrutaría cada minuto, y del que no tendría prisa por despedirme, pero del que tampoco alargaría ni un minuto más de lo necesario. Siempre creí eso de qué, “como acabas un año pasarás el siguiente”.

Cuando estuve preparada para abandonar el delicioso arrullo de mi cama, me levanté a desayunar, acto que convertir en un ritual, café, tostadas, yogur y frutas, todo aderezado con una mesa preparada para tal fin y el tiempo necesario para disfrutarlo como si disfrutara las más deliciosas viandas que nunca hubiera probado.

Después de tan delicioso tiempo para mi, decidí ocuparme del correo, los mensajes y todo aquello que me conectaba inexorablemente al mundo real; me sumergí en aquella vorágine de mensajes y felicitaciones; leyendo, viendo, escribiendo y enviando los mismos buenos deseos para el año en que íbamos a entrar, sin que nadie lo pudiese remediar, en pocas horas. No se cuanto tiempo pasé sumergida en esa tarea que me absorbía por completo, cuando un mensaje me sacó de ese ensimismamiento en el que me encontraba; ese mensaje dio paso a otro y otro y otros mensajes que se convirtieron en una agradable charla y cuando fuimos consciente de ello ya estábamos compartiendo una comida casera y un buen vino, quizás poco típica para ofrecer a un invitado, pero comida casera al fin y al cabo.

La sobremesa decidimos hacerla en la sala de estar; nos gustaba charlar sin demasiados protocolos, así que entrelazar nuestras piernas con nuestros brazos se convertía en una rutina con la que nos sentíamos cómodos y para la que nunca pedíamos permiso. La conversación fue distendida y cómplice, nos reímos, nos regañamos, nos apoyamos y nos contamos nuestros pequeños fantasmas, aquellos que guardamos con recelo del resto del mundo. No esperaba más de lo que ya teníamos, una sobremesa apacible y llena de confidencias.

De repente, o sin haber hecho pausa, nos encontrábamos en medio de un deseo que nos llevó a pedir más y nos dejamos llevar. Quizo hacer lo que yo consideraba un ritual íntimo con el que me regalaba tiempo para mi y una agradable sensación. Me sorprendió descubrir que eso no cambió con él, seguía siendo un regalo para mis sentidos, algo que solo él podía conseguir.

Mi deseo crecía cada vez más y su miembro viril pugnaba por salir de ese amasijo de ropa que formaban su pantalón y su bóxer a medida que su miembro crecía y se hacía más duro y más ancho. Sus manos empezaron a moverse sobre mi cuerpo con probada maestría y mis orgasmos no se hicieron esperar, uno, dos, tres,… hasta que perdí la cuenta, y mientras pasaba de un orgasmo a otro más crecía mi necesidad de lamer, chupar, succionar y ordeñar su deliciosa , tersa, sedosa y deseable polla, y sin más fui a buscar lo que deseaba. La rodee con una de mis manos mientras le masturbaba a la vez que masajeaba sus llenas bolsas testiculares, miré su cara y aquello le gustaba, eso me dio aun más placer y se me hizo más necesario llevármela a la boca; su tacto era cálido y sedoso y sólo podía pensar en cuanto me gustaba hacerla mia mientras la succionaba y las primeras gotas de líquido preseminal se diluían en mi lengua, quería más y continué masturbándola, succionandola, lamiéndola y disfrutándola como nunca antes había disfrutado de tan exquisito manjar. Sus gruñidos de placer llenaban todo mi mundo y hacía que cada vez deseara más y más que se corriera en mi boca con un estallido de verdadero placer; así qué, me empeñé sin descanso en mi placentero propósito y sentí como se convulsionaba en mi boca y su semen salí a chorros, llenándome tanto la boca que me resultaba difícil tragarlo todo, no dejé de tragar hasta que lamí la última gota de su caliente y espeso semen. Su gesto se relajó y supe que eso le había gustado.

– ¿Qué haces?

– Supongo que tendrás muchas cosas que preparar para esta noche – mientras cogía su ropa para vestirse-.

– ¿Tienes algo que hacer ahora?

– No – dijo de manera rotunda mirándome a los ojos de una forma tan intensa y parando de hacer aquello que estaba haciendo, sin duda quería saber el por qué de mi pregunta-.

– Pues vuelve a la cama y fóllame.

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Volvió a la cama y me follo, sin dudarlo, fue dulce y fiero, y cuidadoso e impetuoso. Cuando entró en mi, lejos de saciar el deseo que sentía por él, se acrecentó hasta límites insospechados. Entre en una nube en la que sólo podía sentir mi placer y el suyo; las posturas se sucedieron y mi deseo por él no se aplacaba, así pasamos horas, y cuando lo sentí retorcerse dentro de mi, en el momento que el orgasmo le llegaba, y su gruñido animal me sacó de mi ensimismamiento, sentí como se derramaba dentro de mi con chorros caliente que me llenaban hasta el ultimo rincón de mi interior, mientras mi coño lo ordeñaba deseando recibirlo todo dentro de mi. Se tumbó a mi lado y note como poco a poco su respiración se tranquilizaba y su pecho estaba cada vez menos agitado, hasta que su sosiego fue total, y sin dejar que el contacto físico que habíamos tenido casi desde que llegó se disipara, y sin pensarlo comenzamos a hablar, y por nuestras bocas salieron confidencias que posiblemente hasta ese momento nunca habíamos pensado en compartir. Me sentí tan unida a él; tanto cuando estábamos follando como cuando estabas en medio de palabras y confesiones.

En algún momento de la noche cada uno volvió a su realidad; él ha su encierro de intimidad, y yo a mi perfecta noche de despedida del año con familiares y amigos que elegimos como familia, y todo eso saciada y llena de él.

No olvidéis tener un feliz año.

Q.D.: 11 de febrero de 2018

El mes de octubre parecía empezar de forma espectacular y muy dulce para mi, pero fue sólo eso, “un parecía”; suerte que se presenta por delante un octubre prometedor. Nueva oferta de negocio; comienzo de curso y reencuentro con nuevos y viejos amigos; afianzando las amistades verdaderas; y conociendo a nuevos amigos que han resultado ser gente bonita para conocer. Esto si es espectacular y digno de conservar, ¿No creéis vosotros/as?.

Hubo cambio de planes y, octubre, noviembre y diciembre, se convirtieron en meses de convivencia, amor y  amistad con una personita a la que oí sus primeras palabras, me enseñó sus gateos y me regaló sus primeros pasos, “mi princesa Cocó”. Ahora no depende de ninguna de las dos, y la extraño, extraño no verla cada día, incluso extraño no verla de vez en cuando. Recuerda que te quiero “mi princesa Cocó”.

Me sigue sorprendiendo, a pesar de los años vividos, que algunos no saben que significa la palabra amistad, y tienden a confundirla con el concepto utilizar cuando lo necesitan. Aún no han aprendido que esa es la mejor manera de cerrarse puertas y atascar ventanas. Me pregunto si alguna vez dejaré de sorprenderme por cosas como estas.

El pasado año se acabó tal como empezó este y eso me gustó, y es como espero que continúe a lo largo de los meses, aunque sean distintos los parteners que me acompañen en esta aventura. 

¿Os conté que estuve en coma?, pues bien, ha sido un largo camino la recuperación, tanto  la física como la emocional, ha sido un duro camino, pero no un mal camino. Aprender a caminar, comer, hablar y pensar, huelga decir qué, ha sido un camino arduo y complicado, pero no se me ocurre que hubiese querido hacerlo de otra manera diferente. Encontrarme de nuevo, volver a sentir, disfrutar de las cosas grandes o pequeñas, renunciar a renunciar a vivir y sentir piel con piel.

f23ba3a68fb81999b8ad897b2cc47394.jpgY hablando de piel con piel, son varias las pieles que me han permitido sentir calor en sentido bíblico, y espero que algunas sigan estando a lo largo de los días y que algunas nuevas entren a formar parte de ese entramado que llamamos relaciones; relaciones con fecha de caducidad; relaciones en las que cuerpos grandes y fuertes no me harán sentir entre sus brazos, segura, querida y protegida. ¿Entonces por qué no esperar de ellas calor, sexo, lujuria y placer?

La saga Crossfire, de Sylvia Day, no me cabe duda de por qué es el bestseller número 1 en todo el mundo. Yo sin duda me sentí feliz y emocionada de descubrir a la historia de Gideon y Eva. Y si decidís compartirla también, por favor, no dudéis en contarme cual es vuestra experiencia con esta saga. 

Chicos/as, nos estaremos hablando mientras en mi vida siga habiendo vida.

 

Cómo negociar en el amor

MARCELA LAGARDE, ANTROPOLOGA Y FEMINISTA, EXPLICA LAS CLAVES PARA LA IGUALDAD EN LA PAREJAmarcela-lagarde.jpg

Cómo negociar en el amor

Impresionada por la marcha “Ni una menos”, la emblemática feminista mexicana mostró de qué manera el amor patriarcal tradicional se basa en la opresión femenina. Y brindó pautas para que las mujeres puedan liberarse de ese cautiverio absolutamente naturalizado.

En medio de la expresión popular del #Niunamenos, Marcela Lagarde, la gran maestra feminista de América latina, estuvo en Buenos Aires y habló sobre los pliegues de la construcción del amor tradicional patriarcal, tal como lo conocemos. El amor como cautiverio, el amor como opresión: “No concibo el amor sin el análisis del poder”, advirtió. Explicó que “muchos hombres anticipan verbalmente la violencia física o verbal, la violencia económica, patrimonial y no les creemos hasta el día que actúan: te destruyen tus cositas, te cortan tu ropa, te empujan”. Y propuso “nuevos modelos de convivencia y cuidados distintos, con solidaridad y con responsabilidad”, partiendo de que las mujeres antes que nada sean egoístas, se conozcan y crean en sí mismas.

Fue un viaje agitado para Marcela Lagarde y de los Ríos. Llegó al país para participar del III Foro Internacional sobre los Derechos de las Mujeres, realizado por el Consejo Provincial de las Mujeres de la provincia de Buenos Aires. Estuvo en el Teatro Argentino de La Plata, en una jornada donde el eje fue “Poder con mujeres. Otra construcción es posible”. Durante la convocatoria del #Niunamenos, estuvo frente al Congreso para ser parte de esa movilización que tanto sueña que ocurra en su país.

En el Museo Evita participó en un conversatorio sobre “Claves feministas para las negociaciones en el amor”. Si bien ella es internacionalmente conocida por su trabajo, investigaciones, militancias para que las mujeres puedan vivir sin violencia y por haber acuñado y popularizado el término feminicidio, sus reflexiones sobre el amor atraviesan muchos de sus trabajos. Incluso ahora mismo está haciendo otro libro investigando a las feministas y su relación con el amor.

Un conversatorio tiene algo de las viejas tertulias donde se aprende a partir del intercambio de ideas. Allí, ella hizo de todo, siempre con su calidez acompañada de una lúcida oralidad para allanar temas tan complejos. Intercambió un libro con una mujer boliviana que le agradeció sus palabras. Profundizó algún concepto a pedido de una antropóloga que la llamó “la reina de mi marco teórico”. Habló, enseñó, aconsejó, divirtió a las asistentes y las hizo pensar.

–¿Cómo surgió la idea del libro Claves para la negociación en el amor?

–Alguien me preguntaba hace tiempo ¿qué tiene que ver el feminismo con el amor? Estaba como horrorizada de que yo como feminista hablara del amor. Y yo aproveché para contar que el amor ha sido uno de los grandes temas del feminismo de todos los tiempos y ha estado en el centro de las preocupaciones vitales de las feministas. Es una clave importante la condición de modernidad de mujeres como feministas que reflexionan sobre el amor por un lado, pero al mismo tiempo, rebeldes, subversivas, trastruecan el contenido, se preocupan por cambiar el contenido del amor. O sea, se vuelven críticas del amor y una de las críticas más importantes de las feministas y por ende de los feminismos ha sido la crítica del amor hegemónico. Entonces no se usaba esa palabra pero desde Gramsci para acá planteamos la hegemonía. Yo desde ahí he hecho mis reflexiones personales sobre el amor como investigadora, como antropóloga. Me interesó mucho mirar la hegemonía amorosa y qué papel jugaba en nuestras vidas pero también en eso que en antropología llamamos la organización social de género. Entonces para mí ha sido un tema constante. Mi libro “Los cautiverios de las mujeres. Madresposas, monjas, putas, presas y locas” –fíjense los nombres de los estereotipos simbólicos– está atravesado por el amor. Es un libro, en parte, sobre el amor como cautiverio. Yo recuerdo que en el examen de lo que fue mi tesis doctoral alguno de los sinodales se quejó de que no hablase yo de las dulzuras del amor. Le dije “estás leyendo un libro sobre la opresión amorosa, por favor ubícate”.

La frase provocó una de las primeras carcajadas del público, que fue de la reflexión a la risa, durante la hora y media que duró el encuentro.

–Fui de la investigación empírica de las mujeres concretas –relató Lagarde–, con sus guardianes de los cautiverios, con sus directores espirituales, políticos, líderes, todos los hombres con los que convivimos las mujeres, y fui encontrando esos estereotipos simbólicos. Esos son el resultado de la investigación, no fueron la hipótesis. Fue el resultado después de entrevistar más de 100 mujeres de distintas clases, de distintas etnias. Estudié en muchos ámbitos diferentes qué pasa con el amor y qué pasa con la vida cotidiana de las mujeres en ese entorno amoroso supuesto. Bueno, yo a eso le llamé cautiverio. No es nada más una metáfora. Es un verdadero cautiverio. Yo me tomé la palabra de los textos medievales. Estaban cautivas las mujeres encerradas material y simbólicamente, pero sobre todo políticamente. He tenido desde entonces para acá una observancia política del amor, no concibo el amor sin el análisis del poder que implica el contrapoder, la falta de poder, la construcción de la dominación, la construcción del encantamiento, porque el cautiverio en muchas ocasiones implica que las mujeres nos sintamos cautivas, viviendo entre rejas, entre muros altos sin poder salir, entre puertas y ventanas cerradas, todo ese mundo difícil de la vida amorosa a la usanza. No la que nos inventan, que nos fantasean, que nos idealizan como el espacio de la gran felicidad, sino la que se da en la vida cotidiana de la mayoría de las mujeres por lo menos en mi país. (…)

El cautiverio implica también el estar encantadas, cautivadas, a través de los mitos, de las ideologías amorosas, que son de lo más importante para que la vida se de como se da. Esas ideologías no se estudian en las facultades de las ciencias políticas, en casi ningún lugar, salvo en espacios feministas. Y eso es lo que está en el origen de por qué yo me interesé en el tema y lo investigue como antropóloga. Pero luego como feminista tallerista, activista, lo he trabajado muchísimo. Las negociaciones en el amor vienen de un taller que di en Nicaragua hace muchos años. La palabra “negociaciones” viene de Clara Coria, que además de mi amiga es mi maestra. Lo que ella dice es que para entender que tienes que negociar o que ahí hay negocio, nos cuesta un rato a las mujeres. Porque creemos que es una relación que no tiene nada que ver con las negociaciones ni nada, y “pongo el corazón por delante, las hormonas y la pasión total y absoluta, y cómo voy a pensar en negociar, eso sería tramposo, traidor y heriría los sentimientos de otra persona…”

–Los hombres no piensan eso…

–Los hombres luego te digo cómo. Lo que yo quería resaltar en el taller es que la negociación primera que hay que hacer es interna. Una con una misma. Esa mismidad, que es también un tema que he trabajado toda la vida, me parece básica para el amor. Quién diría, cuando en el mundo allá afuera nos dice a las mujeres que no seamos egoístas, y que hay que ver al otro. O sea, una cosa exótica. Cuando nosotras apenas nos vamos viendo a nosotras mismas, ya nos llaman a ver al otro. Cuando son los hombres los que apenas están descubriendo que viven en el mundo junto a otras personas. En cambio, lo que Clara nos dice en sus bellos textos es que antes de salir a decir esta boca es mía, tengo que ponerme de acuerdo conmigo misma, porque si no, sin tomar decisiones me voy a poner en bandeja de plata a la otra persona que sí va a negociar, sea quien sea.

–En el libro dice que para las mujeres es muy fuerte el definir la identidad a partir de a quien amamos, y para los hombres no es así. Y también, que “el primer principio para el amor es el no te creo”. ¿Cómo es eso?

–El “no te creo” porque las mitologías amorosas construyen creencias y las mentalidades desarrolladas en las mujeres son mentalidades de fe, de creencias, de dogmas y en lo primero en que se nos hace creer es en los demás y no en nosotras mismas. Y veamos qué es lo que hacemos nosotras para ir logrando que las mujeres confiemos, en el sentido de confiar en alguien. En primer lugar que confiemos en nosotras, porque el sentido común es creer en los demás, en creer en sus palabras. Es más, tanto “el no te creo es válido”, como el “créanles”. Porque los cónyuges te dicen muchas cosas y no les crees. Y tratas de convencerlos. Y te avisan. Y quiero decirlo por el tema de la violencia, muchos hombres anticipan verbalmente la violencia física o verbal, anticipan la violencia económica, patrimonial y no le creemos hasta el día que actúan: te destruyen tus cositas, te cortan tu ropa, te empujan. Pero ya te lo habían dicho.

–Pareciera que las mujeres, que son tradicionalmente las cuidadoras, no saben cuidarse a sí mismas.

–Esa es una de las más graves estructuras patriarcales. No es que no se nos dé cuidarnos, es que lo perverso del orden patriarcal es tener millones de especialistas en cuidar a los otros. Millones enseñadas a descuidarnos en parte. O a cuidar mucho ciertos aspectos de nosotras, de nuestra vida, que no necesariamente son los prioritarios, con el descuido de otra parte de nuestras vidas. Y el amor como lo conocemos tiene una gran parte de cuidado. Y en el modelo más tradicional es cuidado absoluto, cuidado del cuerpo, de la sexualidad del otro, del placer del otro, de la casa del otro. O sea, lo totalitario patriarcal es un cuidado absoluto, pero al mismo tiempo con cierto descuido en tu salud, o en tu formación, o en tu espiritualidad. Y también mientras más nos descuidemos, más está el deseo profundo, inconsciente de ser cuidadas, entonces las mujeres cuidamos por carencia, no por convencimiento y necesitamos cambiar eso si queremos cambiar la forma de amar a la pareja.

–¿Qué les pasa a las mujeres cuando esperan que las amen como ellas aman y no les devuelven eso?

–Pues hay una gran frustración. Hay una gran tristeza. Hay un duelo. A veces no lo hacemos. Nos cuesta mucho hacer ese duelo. Pero si queremos dejar de tener la fantasía de que nos amen como nosotras amamos, tenemos que hacer el duelo del reconocimiento de que no se puede. Entonces, más bien veamos cómo se puede, qué sí se puede, en estas condiciones, con estas personas y dejemos de fantasear, omnipotentemente, que podemos cambiar al otro para que nos amen como queremos que nos amen.

FUENTE: PAGINA 12,  Por Sonia Santoro, 21 de junio de 2015

Entregando tu CV: ¿Email o en mano?

28994.jpgCAPLEA
Santander,23.10.2017 – 

A diario, en los departamentos de recursos humanos de las empresas, se reciben decenas de currículums, por lo que destacar no es una tarea sencilla. Sin embargo, en la mano de la persona que envía su CV está hacer todo lo posible para no ser descartado por no cumplir con unos mínimos en la primera fase de selección.
La idea es hacer una presentación atractiva del CV, de forma que invite a querer saber más sobre el candidato. Con atractivo no nos referimos a llamativo, sino a que se ajuste a lo que el seleccionador está buscando y que lo pueda encontrar haciendo una lectura por encima del correo en el que adjuntas el documento. Ayúdale a ver tu CV entre los demás.

 

Enviar el CV por email

La mayoría de las veces, es probable que hagas llegar tu currículum vía email. En este caso, es importante que cuides todos los detalles de esta vía de comunicación, ya que supondrá tu primer contacto con la empresa. Ten en cuenta la dirección de correo, el asunto, el cuerpo del mensaje y el documento adjunto.

– La dirección de correo desde la que envíes tu CV debería ser una dirección formal. Lo aconsejable, en este aso, es crear una con tu nombre y apellido. Puedes dar de alta una nueva cuenta de correo solamente empleada para enviar CV de forma sencilla y gratuita.

– El asunto tiene que ser muy claro, como por ejemplo: CV de Luisa Carrasco. Redactora. En muchas ofertas de empleo te indican lo que debe ir en el asunto para localizar las candidaturas rápidamente entre todo el correo que llega a RRHH.

– El cuerpo del correo hace las veces de carta de presentación, por lo que tendrás que cuidar que tenga la información suficiente ajustada a los requisitos de la oferta. En ella debes incluir un saludo correcto, sin ser demasiado formal. Un Buenos días/tardes sería, por ejemplo, adecuado. Si es posible, dirígete a alguien en concreto del departamento de recursos humanos de la empresa en cuestión. Investiga en la página web de la compañía a nombre de quién debes enviar el email.

Comienza explicando el motivo por el que estás interesado en la candidatura y, por tanto, envías tu CV. Si se trata de una candidatura espontánea, explica brevemente por qué tu CV puede resultar interesante para la empresa y en qué puesto o departamento podrías desempeñar tu trabajo.

Si es para una candidatura publicada en un portal de empleo, haz referencia a la oferta y explica en tres o cuatro líneas qué eres. Añade las palabras clave de tu profesión y haz hincapié en algún aspecto que pueda llevarles a abrir tu CV. Tu nivel de idiomas si eres bilingüe, el manejo de algún programa que esté incluido dentro de los requisitos y que no sea muy habitual, una dilatada experiencia, etc. La cuestión es dar algún detalle que les invite a abrir el documento adjunto donde les enviarás el CV.

En este punto, es interesante remitir a una página web donde puedan ver una muestra de tu trabajo, en caso de que la tengas y, finalmente, despídete y deja tu teléfono en la firma para que puedan localizarte sin necesidad de volver a abrir el archivo adjunto.

– El documento del CV conviene que esté en un formato PDF, pues al ser un formato muy popular te asegurarás de que nadie tendrá problemas para abrirlo, además, la presentación de la información permanecerá tal y como la has diseñado. El documento que adjuntes, también debe ir nombrado con tu nombre y apellido.
Además, reducir el CV a una o dos páginas como máximo es fundamental, así como utilizar una tipología legible (tipo Arial o Times New Roman), en el tamaño adecuado para una lectura cómoda (cuerpo 10 o 12).

 

Entregar el CV en mano

En el caso de que quieras entregar tu CV en mano, te recomendamos que lo hagas solamente si se trata de un negocio a pie de calle donde lo soliciten, pues en muchas ocasiones, el hecho de querer entregarlo de una manera distinta a la solicitada inicialmente puede suponer un punto negativo en tu contra.

Si se dan las circunstancias adecuadas para este entregar tu CV mediante este procedimiento en mano, mete el documento en un sobre o protegerlo con una carpetilla al entregarlo para que resulte más elegante. En este caso, tendrás que acompañar el CV con una carta de presentación en el que describas brevemente tu perfil profesional y por qué tu trayectoria puede resultar interesante para el puesto.

Lleva el registro de todos los lugares donde dejas tu CV y, en el caso de que pasado un tiempo, una semana por ejemplo, no te hayan llamado, ponte en contacto con la empresa para interesarte por la marcha del proceso de selección. Mostrar interés por el puesto puede ser la diferencia frente a otros candidatos.

FUENTE: InfoEmpleo / CAPLEA