Q. D.: Lpgc, 11 de enero de 2017

Lpgc, 11 de enero de 2017

Este ha sido uno de esos despertares que adoró; me he despertado después de que abrieran las calles, de que se levantaran los que iban a trabajar y de que saliera el sol con toda la fuerza de la que es capaz de lucir en invierno entre los alisios. Lo primero que sentí en mi piel esta mañana, además del placer que me produce retozar en sabanas blancas de algodón, fue la calidez de los rayos del sol que entraban por la ventana acariciando mis mejillas; sólo pude quedarme inerte recibiendo aquella oleada de agradable calor mientras dedicaba mis últimos devaneos al sueño que empezaba a olvidar y que parecía haberme tenido ocupada buena parte de la noche.

Empezaba mi día sin grandes responsabilidades y obligaciones, cosa que realmente ya estaba necesitando, y decidí que el resto del día haría que se pareciera mucho a como había empezado. Estuve haciendo unas compras; y decidí tomar algo por ahí y continuar leyendo el libro que me había atrapado el día anterior y que sabía que tendría que dejar de lado en unos días cuando empezaran de nuevo las clases. Así qué, busqué refugio en una pequeña y solitaria terraza en la que pasé algunas horas inmersa en la que se me antojaba una lectura apasionante. Abandoné la vida real para mimetizarme con la trama y los personajes de mi libro. 

El libro que estoy leyendo tiene el poder de retrotraerme a sentimientos, vivencias y hechos que una vez acontecieron en mi historia, razón por la qué, abandonar mi realidad para adentrarme en la historia que estoy leyendo me resulta tan fácil como respirar.dibujos-dia-del-libro-3.jpg

Es como cuando de pequeña leía los libros de las aventuras de los cinco, y yo acababa siempre sintiendo y viviendo con los chicos las aventuras como si yo fuera JO; o como cuando con 7 años descubrí a Sherezade en las mil y una noche y decidí que de mayor quería ser como ella, una mujer inteligente y guapa, y nunca la traicioné por las princesas Disney, ni por Sandy de Grease, ni por ninguna cantante de moda; o como cuando con 11 descubrí a Mafalda y decidí qué, cuando no me gustara algo lo diría pero de forma inteligente y mordaz como hacía ella, igual que lo haría cuando algo me gustara, cosa que descubrió un chico hace poco, que las cosas que pienso o siento las digo de frente.

Ya de vuelta a casa, ropa cómoda, sin accesorios y con calzado abrigado; disfrutando del silencio y la buena vibra que en ella se respira; y antes de volver al sofá, me agencié unos marron glacè para volver a disfrutar de algo más de lectura y una pequeña charla contigo.  

Amigo, ahora sería feliz con un masaje integral, pensaré si contratar un fisio de forma periódica o buscarme un “chico manitas“… y un enorme bote de crema corporal… En fin, será mejor que vaya un rato a pensarlo…

Nos estamos hablando mientras en mi vida siga habiendo vida. Te pienso a ti también.

Q. D.: Lpgc, 10 de enero de 2017

Lpgc, 10 de enero de 2017

Último día de exámenes del primer cuatrimestre, y al salir del aula y conectar el móvil, salta la alarma de un nuevo correo, la universidad me informa del comienzo del 2º cuatrimestre el próximo día 13. “mensaje recibido“.

Y lo primero que he hecho al salir de la universidad fue escaparme a una terraza al aire libre, pedir un cortado, ponerme los auriculares con música y lanzarme de 9788492929641cabeza dentro de mi eReader para leer un libro que me descargué hace un par de días, “los príncipes azules también destiñen” de Megan Maxwell, y sin ni siquiera darme cuenta, de un tirón me leí 13 capítulos. Después de una semana complicada, y no por los exámenes, esta era la inyección de relax que necesitaba. Tengo la sana intensión de continuar leyéndolo durante este fin de semana y ya os contaré que me ha parecido.

Que lejano me parece ahora el pasado año, con todo el caudal de emociones, sentimientos, sensaciones y gentes. Quizás es que estoy pasando página, o que he decidido que no me puedo permitir apearme de mi vida aunque eso signifique dejar atrás a aquellos que no quieran entrar en las mismas estaciones por las que yo paso. A veces quiero gritar: “que paren el mundo que yo me bajo“, pero un instante después, recuerdo que esa no es una opción. Así que debe ser cierto eso de qué, “nada pasa por nada, todo pasa por algo“. Lo extraño mucho, pero no pondré mi vida en pausa por él, quizás sólo tenía que ser una de esas personas que sólo pasan por tu vida sin quedarse en ella.

Puede que este año consiga uno de esos objetivos que tengo desde hace tiempo en mente y que no esperaba que pasara tan pronto. Aunque nunca dudé que fuera a conseguirlo, y me muero de ganas de que suceda ya.

La gente nunca deja de asombrarme, como pueden sin apenas conocerte sincerarse contigo, o como creamos vínculos reales e intensos únicamente por el mero hecho de compartir metas y objetivos comunes. Estoy convencida de qué, muchos de nosotros, al acabar la carrera habremos creado vínculos con hilos irrompibles.

Y hablando de cosas interesantes, en los últimos días he descubierto, otra vez, qué, aún queda gente que no acaban de entender que todos no seamos y pensemos como ellos, que algunos tenemos pensamiento propio y que no es ni mejor ni peor que el suyo, sólo es diferente, sólo es mi pensamiento y mi manera de actuar, y que ni pretendo ni quiero parecerme a ellos. Chicos/as, esta soy yo, y es lo que hay.

He salido del aula de examen con una sensación de serenidad y confianza que aún me dura, la misma serenidad y confianza con la que afronto el nuevo cuatrimestre, y me gusta, es como antes, es como siempre. Me gusta sentir que me reconozco, que soy yo.

Nos estamos hablando mientras en mi vida siga habiendo vida. Te pienso.

P.D.: Creo que hoy he ligado, me han dicho: “yo estoy disponible” cuando he dicho que busco novio, eso es ligar, ¿no?  😉

Hace no mucho tiempo dijimos que queríamos construir felicidad en Español. No fue un hablar por hablar, si has pedido ayuda a través de http://wordpress.com/help/contact/ es posible que ya hayas podido tener un chat con un Happiness Engineer… ¡usando la Ñ! El grupo de HappiÑess Engineers en Español está siendo un hervidero y estamos trabajando con ilusión […]

a través de ¿Necesitas Ayuda? Lanzamos el sitio de soporte en Español. — WordPress.com en Español

Q. D.: Lpgc, 4 de enero de 2017

Lpgc, 4 de enero de 2017

LLevo días sin poder refrenar la necesidad de tiempo para mí, para hacer cosas que me dan placer: cosas tan diversas como pasear, tomar café en una terraza con un buen libro y música, comer marisco, sexo sola y en compañía, fantasear con lo que acabo de leer o con lo que quiero hacer, sesiones de belleza con baño de sales y disfrutar del roce de unas sábanas suaves y sedosas sólo con unas gotas de Cocó. Y es esto justo lo que he estado haciendo, viviendo tiempo para mi en la luz de la mañana o en la oscuridad de la noche, arañando este tiempo a mis obligaciones que estos días se me antojaban más pesadas que nunca.

Ayer fue uno de esos días que me obligó a empezar la mañana antes de que las calles estuvieran abiertas, gestiones oficiales desde primera hora que por suerte no se dilataron en el tiempo, y eso me regaló un poco de tiempo para disfrutarlo en una terraza con el qué, posiblemente, sería uno de los últimos libros en papel que volvería a leer, así que lo disfruté enormemente, con café y música; después algunas compras de rigor que dieron paso a unas compras por placer en una tienda de sexo; siempre me ha parecido entretenido y divertido visitarlas y, mirar, tocar y preguntarlo todo, y claro está, imaginar que haría con todo eso y decidir que juguete me llevaría a casa esta vez.

Lástima que a mis anteriores parejas eso les pareciera algo así como: “es pecado” o “que vergüenza“, así que hace tiempo decidí que si a ellos les salían los colores a mi no, a mi me parecía divertido cuanto menos. Muchos de vosotros no os imaginareis cuantos artilugios extraños y divertidos se pueden descubrir en esas tiendas “de lujuria”. Pero chicas ya os aviso qué, a veces encontraréis dependientes, chicos por supuesto, que casi alucinan cuando te ven entrar sola y te pones a mirar y preguntar por el género como si estuvieras en una perfumería, pero vosotras ni caso, y a lo vuestro .

La tarde me pidió ocuparme de algunas responsabilidades más y volví a regalarme más tiempo para mi. Quería acabar las cien páginas que me quedaban de “En los zapatos de Valeria“, ¿recordáis que os hablé de él?, y probar mis nuevas adquisiciones, que resultaron superar todas mis expectativas. Y no necesariamente en ese orden. Acabé el libro esta mañana.

Después de una noche de juegos con Cocó, y una mañana de lectura con Valeria; creo que pasaré la tarde zambullida en sales, cremas y geles; y puede que esta noche comparta mi cama no sólo con Cocó.

Nos seguiremos hablando mientras en mi vida siga habiendo vida. Te pienso.

Meet the First Woman to Win the “Nobel Prize of Mathematics”

On Wednesday, Maryam Mirzakhani became the first woman in 78 years to be awarded the prestigious Fields Medal, considered the highest honor in mathematics. She was selected for “stunning advances in the theory of Riemann surfaces and their moduli spaces.”

The Fields Medal is awarded every four years by the International Mathematical Union to outstanding mathematicians under 40 who show promise of future achievement. With the announcement of Mirzakhani and this year’s other awardees—Arthur Avila, Manjul Bhargava, and Martin Hairer—there now have been 54 male and 1 female medalists.

Many hope Mirzakhani’s Fields medal is a sign of change to come. “I will be happy if it encourages young female scientists and mathematicians,” she said in a press release. Christiane Rousseau, vice president of the International Mathematics Union, told the Guardian this is “an extraordinary moment” and “a celebration for women,” comparable to Marie Curie’s barrier-breaking Nobel prizes in physics and chemistry in the early 20th century.

And as Canadian math professor Izabella Laba wrote: “Mirzakhani’s selection does exactly nothing to convince me that women are capable of doing mathematical research at the same level as men. I have never had any doubt about that in the first place…What I take from it instead is that we as a society, men and women alike, are becoming better at encouraging and nurturing mathematical talent in women, and more capable of recognizing excellence in women’s work.”

Mirzakhani’s accomplishment is all the more groundbreaking in light of the well-documented disadvantages and biases women face in math and science. According to the National Academy of Sciences, there are no significant biological differences that could explain women’s low representation in STEM academic faculty and leadership positions (although that doesn’t stop prominent people from making claims otherwise.) Instead, NAS says we can thank bias and academia’s “outmoded institutional structures.”

For example, in a 2008 Yale study, professors were asked to rate fictional applicants for a lab manager position. When given an application with a male name at the top, professors rated the candidate more competent and hirable than when given an otherwise identical form with a female name. This bias was found in both male and female faculty members.

And that’s not all women in STEM fields have to contend with: A July report found that a full 64 percent of women in various scientific fields were sexually harassedwhile doing fieldwork.

These disadvantages—along with a history of men getting the credit for discoveries and inventions made by women—help explain why only 9 to 16 percent of tenure-track positions in math-intensive fields at the top 100 US universities are held by women. According to the American Mathematical Society, the share of women earning Ph.D.s in math has remained stagnant for decades:

Mirzakhani, who grew up in Iran before earning her Ph.D. at Harvard and becoming a professor at Stanford, told the Clay Mathematics Institute in 2008 that she did not initially realize her strength in math: “I don’t think that everyone should become a mathematician, but I do believe that many students don’t give mathematics a real chance. I did poorly in math for a couple of years in middle school; I was just not interested in thinking about it. I can see that without being excited mathematics can look pointless and cold.”

AUG. 14, 2014 12:29 PM

http://www.motherjones.com/mixed-media/2014/08/maryam-mirzakhani-first-woman-fields-medal-mathematics

Antifaz de seda

Lpgc, 1 de febrero de 2017

De todos los olores que habían en aquel antro, uno sobresalía por encima de todos. De inmediato lo reconocí, era ese perfume que me llevaba hasta el clímax, ese que hacía que hasta el más horrendo de los hombres fuera el más deseable. Tenía que averiguar quien lo llevaba, aunque se me antojaba imposible, el local estaba a reventar y los olores de la sala se mezclaban con los de la cocina donde los fogones trabajaban a todo gas cociendo marisco.

Se desocupó una mesa en la terraza y el camarero nos llevó hasta ella, nos paso las cartas y tomó nota de las bebidas. Entre la muchedumbre de olores y de gentes desapareció. Imaginé que el chico se habría marchado y me resigné a perderlo.

A pesar del ruido de cubiertos, pinzas, platos y voces, el sonido del mar sobresalía ensordeciendo aquel bullicio. Y olvidé ese olor que me volvía loca y siempre conseguía exitarme.

Nos trajeron dos enormes bandejas llenas de nécoras, langostas, vieiras, cigalas y coquinas, y nos pusimos manos a la obra, enseguida se animó la conversación y empezamos a hacer los planes para las vacaciones de verano, que este año habíamos decidido pasarlas todos juntos en una villa junto al mar en una cala apartada de los turistas y los vendedores de helados. Después de varias horas, ya en la sobremesa, me levanté para ir al baño, entré de nuevo en el local y cuando me disponía a entrar en el de chicas, una mano me agarró empujándome dentro del baño de los chicos, cerró la puerta con el pasador, y antes de que pudiera ni decir eh, me cogió por la cintura acercándome hacia él, me colocó un antifaz de seda en los ojos y me beso… con lengua.

Allí estaba yo, sin decir ni una palabra, embriagada con ese olor, con sus manos dentro de mi blusa, su pierna entre las mías y mis bragas húmedas. Me giró, puso una mano en mi espalda empujándome hacia adelante y con su otra mano pegó mi culo a él, y allí estaba, una erección descomunal. Y sin más preliminares se me acercó y me susurró: “quiero estar dentro de ti y voy a follarte”, y sin darme tiempo ni a pensarlo, metió su enorme y erecta polla dentro de mí con toda la fuerza de la que pudo hacer acopio, sentí como me rompía por dentro, pero no quería que parara, cada embate era más fuerte que el anterior y me hacía gemir de dolor y de placer, hasta que sólo gemía de placer. No quería que aquello acabara nunca. ¿Pero que me estaba pasando?, estaba follando con un desconocido en el baño de chicos de un local cutre que sirve buen marisco, y lejos de querer parar aquello, sólo quería que no dejará de follarme, y me daba igual que fuera un desconocido. Antes de que él se corriera yo ya me había corrido dos veces y estaba a punto de correrme otra vez, y esta vez lo hicimos juntos, y el gritó mientras me llenaba toda con su semen.

Y en ese mismo instante, en el que gritó, me dí cuenta que no era un completo extraño el que me acababa de follar, era el chico del olor que me ponía a mil, era mi chico. El chico que a veces montaba historias como estas para mi sin que yo ni siquiera las sospechara y el que me hacía sentir toda clase de cosas y sentimientos encontrados pensando que le estaba engañando con extraños cuando era sólo él.

 

 

 

Un sin techo da una clase de humanidad

Lpgc, 31 de enero de 2017

Aún estoy impactada, he visto experimentos de esta índole en varias ocasiones y no puedo evitar sorprenderme una y otra vez, como la primera vez.

        << Un menor, después de horas expuesto al gélido frío de las calles de Nueva York, pide ayuda llevando únicamente una camiseta, un jeans y calcetines; es una calle muy transitada y son muchas las personas que pasan sin ni siquiera dedicarle una mirada. Y es la persona que menos podéis imaginar quien único se para a ayudarle.

Sólo un sin techo se acercó a socorrer al menor y le ofreció su chaqueta, algo de dinero, consuelo y una abrazo…, demostrando una calidad humana inmensurable.

Los dos hermanos del chico se acercan y le explican a este señor que el joven era su hermano y que no vivía en la calle, que querían comprobar que sucedería y que él era la única persona que se acercó a socorrer al joven que creía en apuros. El señor estaba sorprendido y cuando los chicos le dieron una cantidad considerable de dinero como una ayuda, como la que él le había dado a su hermano, se mostraba emocionado. >> 

http://snatura.com/este-nino-paso-horas-congelandose-en-las-famosas-calles-de-nueva-york-hasta-que-paso-esto-wow-es-increible

¿No os parece increíble que esto continúe pasando?, ¿de verdad que es esto lo que le vamos a dejar en herencia a nuestros menores?, ¿es que casi nadie se ha dado cuenta que sonreír o dar los buenos días es gratis?, ¿que los demás responden mejor a una sonrisa que a un ceño fruncido?, ¿es que a nadie se le ha ocurrido probar que sucede cuando eres amable con otras personas?, ¿es que resulta tan difícil creer que se cazan más moscas con miel que con hiel?.

Me temo que Einstein hizo una definición bastante acertada de una gran mayoría de la humanidad.

Cuando te mueres no sabes que estás muerto, no sufres por ello, pero es duro para el resto. Lo mismo pasa cuando eres imbécil. Einstein.

La primera vez que fui consciente realmente de esto tenía 13 años, estaba en octavo de E.G.B., algunas compañeras decidieron que debían meterse conmigo, ya qué, al parecer les fastidiaba que yo sacara las mejores notas y que los más populares chicos se fijaran en mi. Pues bien, varias de esas chicas necesitaban ayuda con los estudios, y me ofrecí a ayudarlas, aunque creo que ellas no esperaban tal ofrecimiento ni en sus mejores sueños, yo decidí que estaba en disposición de ayudarlas y que el hecho de que ellas intentaran fastidiarme no era una buena razón para pagarles con la misma moneda, el problema al parecer lo tenían ellas conmigo pero sin duda, yo no tenía ninguno con ellas. Quisieron saber por qué yo quería ayudarlas cuando ellas no eran demasiado amable conmigo, y les explique que era tan sencillo como que ellas necesitaban ayuda y yo podía ayudarlas, y que como ni siquiera me caían mal, si querían ayuda se las daría y les aclaré por supuesto qué, cuando aprobaran podrían intentar continuar seguir fastidiarme si eso era lo que querían. Decidieron aceptar, al menos alguna de ellas, otras eran demasiado estúpidas para aceptar ayuda cuando la necesitaban y se la ofrecían.

Les ayudé, aprobaron y yo me sentí bien. Desde el principio, no esperé nada, ni siquiera las gracias, y cual fue mí sorpresa cuando esas chicas cambiaron, y acabaron siendo mis amigas y aun, de vez en cuando, las veo. Hace un tiempo, una de ellas me recordó esto, para ella fue un punto de inflexión en su vida, igual que lo fue para mi. 

Yo aprendí que tenemos el poder de cambiar situaciones, emociones y reacciones en los demás; que una persona por pequeña que sea es capaz de marcar la diferencia; y que me hace sentir mejor ser generosa con los demás que ser huraña y egoísta; que me gusta ser de esas personas que buscan el lado bueno de cada persona que aparece en mi vida; que me gusta la gente que me hace reír; que ser fiel a las personas que quiero no es una obligación sino un placer; que las cosas verdaderamente importantes para mí pocas veces tienen que ver con las cosas que cuestan mucho dinero o que los demás tienen; que la empatía sería para mi una buena compañera de viaje; y que dar los buenos días no es cosa para hacer con quien se supone importante, sino con cada ser humano con quien tenemos la suerte de compartir en este mundo.

El otro día, en psicología de la motivación, hablábamos de como podemos influir de manera positiva o negativa en otras personas; como tenemos poder de influir sobre otros y el poder de utilizar esta influencia de manera correcta. Yo recordé lo que os acabo de contar que me pasó a mi.

Podéis explicarme, cómo si yo entendí esto con 13 años, ¿por qué hay gente que ni lo sospecha a lo largo de toda una vida?

Poco tiempo después empecé a ser activista de Derechos Humanos, y en contra de la pena de muerte. Continuo siéndolo a fecha de hoy. Y hoy en día, soy atea por la gracia de los obispos y curas católicos – tema del que os hablaré otro día – y mi única religión es los Derechos Humanos, mi libro sagrado es la Carta Magna de los Derechos Humanos, y soy republicana, roja, activista y mujer.

Sigue maravillándome como las personas que menos tienen son las más generosas con sus congéneres. Y cada vez estoy más convencida de qué, una sola persona puede marcar la diferencia.

Parque Nacional Yosemite – Horsetail fall (cascada cola de caballo) – California (EEUU)

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La naturaleza puede llegar a sorprender si se está en el lugar y el momento indicados. Cientos de fotógrafos han invadido el Parque Nacional Yosemite (California, EE.UU.) a la espera de lo que se conoce como Firefall (cascada de fuego) en la Horsetail fall (cascada cola de caballo), un fenómeno que ocurre cada mes de febrero durante diez días.

La sensación de los visitantes es la de un volcán en erupción. El efecto dura tan solo unos minutos, justo cuando el sol se pone y proyecta su anaranjada luz sobre el agua.

La intensidad de la luz es tan fuerte que simula lava que fluye hasta el abismo, pero solo se trata de una ilusión óptica.

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Q. D.: Lpgc, 26 de enero de 2017

Lpgc, 26 de enero de 2017

Hoy es uno de esos en los que necesito hacerme pequeñita, necesito dejar de ser fuerte para dejar que cuiden de mi, sólo quiero refugiarme en sus brazos y sentir que nada en el mundo puede hacerme daño, que nada puede tocarme, nada fuera de él. Quiero hacerme muy pequeña, casi traslúcida y etérea como el aire, para sólo ser sentida, vista y respirara por él. Hoy el mundo se me antoja grande y hostil, y como una cría necesito esconderme en mi refugio que sólo siento entre sus cálidos brazos.

Y por un instante tomo contacto con la realidad para hacer un terrible descubrimiento. No hay él, ni hay refugio y no puedo ser hoy sólo una pequeña niña débil y asustadiza que necesita protección. Y descubro, de la manera más cruel, que necesidad es distinto a realidad, que importa poco que necesitas porque solo cuenta lo que tienes, aunque eso signifique cambiar de las necesidades que tengo a las que me puedo permitir. ¿Será esto a lo que los adultos llaman hacerse mayor?.

Hoy yo necesito hablar con alguien de carne y hueso, y tengo suerte de poder hablar contigo amigo, y es bueno tenerte, y también puedes darme refugio; pero no el que yo necesito hoy.

……

Perdonad chicos /as, tuve que volver a la vida real, tuve que volver a ser adulta, fuerte, resuelta y competente. Ahora os dejaré un ratito para vosotros, mientras yo me tomo algo de tiempo para mí. Tengo que dejar atrás todo esto que hoy me ocupa.

Nos estamos hablando mientras en mi vida siga habiendo vida. Te pienso y me gustaría poder pensarle a él.